Historia

lugones1958 La Escuela nació en marzo de 1954 como la concreción de un anhelo de un grupo de vecinos de Oncativo quienes crearon el Centro Cultural y Biblioteca “Leopoldo Lugones” que empezó a brindar sus servicios educativos como una escuela privada con subsidio del Estado Provincial. El  proyecto de creación de una Escuela Secundaria, contaba con la promesa de la Secretaría del Gobernador de Córdoba, el Dr. Raúl Lucini … «si triunfa el peronismo en Oncativo» … , y así fue, el peronismo se impuso en las elecciones y comenzó el trabajo para la creación de la Escuela Lugones. Hasta ese momento no había en Oncativo una Escuela secundaria (se estaba gestionando la creación del ISO); la promesa se convertiría en realidad: 1954 fue el año.

La Institución fue fundada por hombres que tuvieron valores como Determinación, Generosidad, Solidaridad; pero sobre todas las cosas: ansias de progreso. Personas con preocupaciones políticas y sociales, con el objetivo de   “… sacar a la juventud de la vagancia y del vicio», según palabras de uno de los fundadores el Dr. Adán Alejo Tauber quien, conjuntamente  con el Dr. Fortuna y los Sres. Delfino, Olocco, Martínez, Taborda, Luis y Leopoldo Meloni, fueron los mentores de esta importante obra. Su finalidad fue lograr que la educación llegara a todos los sectores de la sociedad, con un único objetivo; el de fomentar el espíritu crítico en la población, que sólo la educación podía brindar.

La personalidad y el pensamiento de Lugones marcaron el Espíritu e Identidad de nuestra Escuela y el sello polémico y libre que dieron nuestros fundadores al «Lugones».

Comenzó funcionando en el sótano de la Municipalidad; allí concurrían los alumnos del Turno Tarde y en la Escuela Emilio F. Olmos, el Turno Nocturno. En el año 1955 se trasladó a la Maternidad Provincial (actual IPEM 220). En el año 1957 ocupó el edificio de la ex Escuela José María Paz. El Turno Diurno se cerró en el año 1961, así sólo clugones1967ontinuó funcionando el Turno Noche.

A través del Decreto N° 7045 del 11 de abril de 1966 se creó la Escuela Superior de Comercio Leopoldo Lugones. El pedido de oficialización se “funda en la necesidad de proveer para el mejor funcionamiento del establecimiento y satisfacer necesidades que no pueden ser atendidas por la entidad, al carecer de medios suficientes y darle a la vez mayor jerarquía a los títulos que otorga y plena confianza respecto a los mismos, a los padres de los educandos y al pueblo en general”[1].

En dicho Decreto se estableció que la escuela ocuparía con carácter precario y por el término de un año el local de la Escuela “José María Paz” y que la Provincia contribuiría con los sueldos del personal de la escuela a través de la Dirección Provincial de Enseñanza Privada Media, Especial y Superior hasta tanto se incluyan en el Presupuesto las partidas necesarias para el sostenimiento de dicha escuela.

El antiguo edificio ubicado en la calle Pedernera esquina Sarmiento pertenecía al Ministerio de Educación de la Provincia de Córdoba y fue entregado en comodato al Municipio de la Ciudad de Oncativo en el año 1990 para que sea destinado a Casa de la Cultura.  Así la Vice Directora a cargo de la Institución Dra. Marta Miriam Taborda hizo entrega al Intendente Municipal Don Pedro Bosque las llaves del edificio escolar  donde funcionó la Institución hasta la finalización del ciclo lectivo 1988.

Finalmente, después de varios años y gracias a la donación del terreno por parte de los Sres. Luis y Aldo Scorza, la escuela pudo tener edificio propio, trasladándose allí en el año 1989.

Desde entonces, con el apoyo del Gobierno Municipal, de Instituciones, tanto oficiales como privadas,  y la valiosa acción de la Cooperadora Escolar, se continuó ampliando y remodelando el edificio. Así surgieron: el Laboratorio de Informática, el Laboratorio de Ciencias Naturales,  el Salón de Usos Múltiples, la Biblioteca, dos aulas nuevas, una de ellas destinada a Educación Artística  y, la recientemente inaugurada Aula de Ciencias Sociales

Alrededor de cuatrocientos docentes pasaron por sus aulas, más de dos mil egresados marcan la magnitud del trabajo realizado en estos Sesenta  Años. Muchos son profesionales universitarios, algunos se desempeñaron o desempeñan en actividades académicas, otros en la actividad privada, formando parte en las diversas organizaciones y empresas del medio y, podemos decir casi con certeza, que gran parte de la comunidad de Oncativo tiene con nuestra Escuela algún tipo de vínculo.

En estos Sesenta Años, la escuela dio respuestas a los diversos sectores sociales de la comunidad, con una particular preocupación por  “contener»,  a aquellos alumnos de contextos sociales desfavorecidos, facilitando su inclusión social, haciendo realidad con orgullo la historia que hablaba de una » escuela para todos».

Los paradigmas que se manifiestan en el mundo de hoy sufren continuos cambios: el objetivo de nuestra propuesta pedagógica es “una escuela pública que brinde educación en igualdad de oportunidades hacia una inclusión con calidad”.

El desafío de la escuela es interpretar las condiciones actuales y diseñar un modelo institucional que atienda a la diversidad; así a nuestra comunidad escolar como espacio público le compete, no sólo habilitar a todos para el ejercicio pleno de la ciudadanía y el trabajo sino también preparar para la continuidad hacia los estudios superiores delineando un proceso de cambio e innovación necesario para transformar las prácticas, los tiempos y los espacios institucionales para fortalecer el proyecto institucional.

Un rasgo que caracteriza a nuestra escuela desde sus orígenes es la participación de las familias, ya sea formando parte de la Asociación Cooperadora y de la Biblioteca “Leopoldo Lugones” o porque la escuela los convocaba  “…los boletines o libretas de calificaciones se entregan quincenalmente, lo que implica que la escuela cumple en demasía con la disposición reglamentaria, hecho considerado como una medida de buen gobierno escolar”[2]  Esto demuestra que el vínculo familia-escuela  es una de las fortalezas que se remonta a nuestros orígenes.

Hoy, alrededor de seiscientos alumnos distribuidos en tres turnos  MAÑANA, TARDE Y NOCHE y cien docentes dan vida cotidianamente a cientos de historias y proyectos.

La sociedad cambió, la Escuela cambió, pero esperamos que el espíritu lugoniano se mantenga y fortalezca, complejo, rebelde, de pensamiento libre, para formar jóvenes comprometidos con su tiempo, apasionados por conocer, por pensar, por vivir.

 

[1] Decreto N° 7045 – Ministerio de Educación y Cultura – 11 de abril de 1966

[2] Libro de Actas de Inspección – Acta N° 2 – 5 de julio de 1965 – Folio 4